Andar o correr, ¿que es lo mejor? Descubre lo que necesitas saber

¿Andar o correr? Desde hace mucho tiempo, las carreras han sido un elemento auxiliar del entrenamiento muy importante para potenciar el acondicionamiento físico y el rendimiento deportivo.

El «footing», para ponerse en forma, también tiene muchos devotos, pero se ha acumulado bastante literatura que pone en tela de juicio su efectividad para mantener la condición física y la salud.

La misma literatura sugiere que una alternativa superior a la carrera es andar o la «caminata» y los argumentos resultan muy instructivos.

En lo que sigue, exploraremos una parte de los métodos con la esperanza de clarificar la situación.

Los médicos conocen, desde hace tiempo, los beneficios del paseo y muchos lectores ya sabrán que las caminatas han sido recomendadas como una de las mejores medidas preventivas y de rehabilitación para ciertas formas de enfermedad cardiovascular.

La marcha atlética está en las Olimpiadas desde 1932, y hace más de 2000 años Platón y Aristóteles enseñaban filosofía mientras paseaban.

Este tipo de enseñanza se convirtió en la llamada «escuela peripatética», donde se creía que el andar y los paseos servían para purificar el espíritu y agudizar las facultades mentales.

En vista de tan venerable pasado, uno está tentado a preguntarse, ¿que hay de nuevo y excitante en caminar?

El paseo es algo muy antiguo, pero hay en él mucho de nuevo y excitante en lo que se refiere a nuestra comprensión de sus valores para la salud y el deporte.

¿ANDAR O CORRER PARA PERDER GRASA?

Andar es mejor que correr para perder grasa

«Las caminatas» aparte de no producir virtualmente lesiones, como demuestran las últimas investigaciones, es un ejercicio mas eficiente para la reducción de peso que la carrera.

Vamos a empezar considerando la estructura humana y los movimientos naturales asociados con ella.

Desde hace tiempo se piensa que la carrera es un movimiento corporal natural. La verdad es, sin embargo, que, a pesar de la vaguedad del término «natural», el cuerpo humano se acomoda mucho menos a la carrera que al paseo.

Para apreciar ese punto, podría ser saludable recordarnos a nosotros mismos que el esqueleto ha variado en términos de evolución desde la cuadrupedia al bipedestalismo.

Los cuadrúpedos coordinan la locomoción de tal forma que pueden utilizar tres de sus cuatro patas para estabilizar el movimiento, apoyándose en el suelo sobre tres puntos simultáneos.

Por Io tanto, la estructura esquelética de los cuadrúpedos está adaptada para la carrera.

Sin embargo, para los bípedos la carrera es, esencialmente, un asunto de coordinación entre el movimiento y el equilibrio de la totalidad del peso corporal sobre una sola pierna, Io que implica una enorme tension sobre el sistema neuroesqueIético.

AI caminar, nunca están los dos pies fuera del suelo simultáneamente, y hay una fase en que ambos se apoyan sobre el suelo.

La realidad es que el cuerpo humano esta mucho mejor adaptado al caminar que a la carrera.

Esta es la razón principal por la que los corredores son mas proclives a las lesiones que los caminantes.

Cuando caminamos, la presión ejercida sobre la  pierna que se apoya encima del piso es, aproximadamente, vez y media el peso corporal del paseante, pero distribuida de forma equitativa por el complejo articular.

Al correr, la presión se ejerce de forma irregular sobre una sola pierna y de ¡3 a 6 veces el peso del corredor!

El «stress» sobre ligamentos, músculos, articulaciones de caderas, tobillos, rodillas y pies es catastrófico, sobre todo cuando consideramos las grandes distancias que suelen estar implicadas.

AI conocer los riesgos implicados en la carrera, los culturistas de todo el mundo han descubierto que los beneficios de las «caminatas de potencia», exceden sus expectativas iniciales aeróbicas.

LA MECANICA DEL PASEO COMO FORMA DE EJERCICIO

caminar es mejor para adelgazar y para tu cuerpo en general

En primer lugar, caminar para hacer ejercicio es menos entretenido que el paseo dominical por el parque, y también se activan más músculos que en la carrera, incluidos el torso, los glúteos, la ingle y el cuadriceps.

Este punto se refuerza por el hecho de que en la carrera el cuerpo está parcialmente en el aire, mientras que en el caminar establece contacto sistemático con el suelo.

Durante la «fase aérea» de la carrera, los músculos se relajan de una forma que nunca se produce en las «caminatas de potencia».

Segundo, al tiempo que las «caminatas de potencia» requieren de mas pasos por minuto que la carrera, también precisan de mayor actividad muscular para recorrer la misma distancia.

Este incremento de la actividad del músculo supone un gasto calórico mayor. Jacobson informa que correr a 8 kilómetros por hora consume 480 calorías a la hora, mientras que las «caminatas de potencia» consumen 535.

Tercero, se ha establecido que al redirigir el flujo sanguíneo fuera  del  tracto digestivo, el ejercicio de caminar sirve como medio efectivo de reducción del apetito, ayudando en el control del peso corporal.

También, parece ser que el caminar estimula al tracto digestivo para que utilice grasa en vez de azúcar.

Esto conduce al tipo de pérdida mas deseada por el culturista, o sea grasa corporal y no tejido muscular.

Un gran problema de las carreras de larga distancia es que, aunque funcionen como una actividad aeróbica efectiva, suponen una gran demanda de azúcar sanguínea.

Esto es una de las razones por las que la carrera resulta tan exhaustiva y consumidora de masa muscular.

CAMINAR PARA MEJORAR LA CAPACIDAD MENTAL

Platón y Aristoteles no estaban equivocados respecto a los beneficios que el caminar puede proporcionar a todas las actividades mentales.

Ahora se cree que andar induce al cerebro a producir endorfinas y norepinefrinas, que contribuyen  al  sentimiento de bienestar y ayudan a reducir el «estrés».

Igualmente, el mayor aporte de oxigeno al cerebro durante los paseos potencia la concentración, mejora la memoria y estimula la claridad de pensamiento.

A la luz del incremento de la actividad cerebral, no es sorprendente que los clásicos fueran capaces de enseñar materias filosóficas difíciles durante el transcurso de un paseo.

En ese caso, el ejercicio del paseo se convierte en una actividad social.

El ejercicio permite que las personas ejerciten la oportunidad de discusion y puedan apreciar el entorno de una for- ma en que es incapaz de hacerlo el corredor.

La carrera es, por su naturaleza, una actividad de estrés, el paseo no. Esto se debe a que es mas facil pasear que correr.

Los paseos son, además, buenos para viejos y jóvenes. Mientras que la carrera puede llegar a dañar el modelo de crecimiento de los huesos infantiles, el paseo ha demostrado su utilidad para formar hueso nuevo.

El paseo mitiga el proceso de desmineralización en las personas mayores y está considerado ahora, en combinación con la dieta, como una de las mejores formas para combatir  y retrasar la osteoartritis y la artritis reumatoide.

Finalmente, ciertas investigaciones demuestran que andar mejora el rendimiento sexual, algo que no  hacen las carreras de larga distancia.

El caminar no produce estrés, puede aliviarlo o inducir estados de euforia.

Potencia también las funciones cardiovasculares, reduce la grasa y fortalece los músculos y los huesos sin afectarlos de forma adversa, como se piensa que hacen las carreras de larga distancia.

Si quieres saber más sobre el cuidado de tu cuerpo no dudes en visitar nuestra sección «Músculo y salud».

https://youtu.be/wb4BsobJUbg

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