¿Pesas y artritis reumatoide?, ¡¡fortalece los músculos adyacentes!!

¿Cuál es el tratamiento más sorprendente contra la artritis? El gimnasio.

Muchas personas que padecen esta enfermedad están consiguiendo alivio gracias al ejercicio, y el entrenamiento con pesos ligeros a moderados puede ser una de las mejores formas de luchar contra la artritis.

Cuando hablamos de osteoartritis, de la artritis normal o de la producida por el desgaste cotidiano de las «juntas» del cuerpo, hay que considerarlas en términos de los cartílagos articulares.

Las superficies articulares están cubiertas por cartílago, una sustancia viva como el resto de los tejidos orgánicos, y que, hasta cierto punto, puede repararse y reconstruirse.

El entrenamiento con pesas puede ser nuestro aliado contra la artritis

Pero, a diferencia de los demás tejidos corporales, el cartílago no recibe directamente abastecimiento sanguíneo y, por lo tanto, tiene que depender de su consistencia esponjosa para absorber nutrientes y expulsar productos de desecho (a través de los movimientos articulares).

La artritis, que afecta a la tercera parte de la sociedad occidental, se presenta en más de 100 formas, que pueden ir desde la dolorosa y limitante artritis neumática, que puede presentarse a cualquier edad, hasta las rodillas doloridas del atleta de fin de semana.

Los médicos la temen porque, hasta ahora, no tiene cura precisa y los tratamientos sólo poseen efectividad limitada. Y aunque no suela suponer una amenaza contra la vida, sí se traduce en ansiedad, depresión y pérdida de autoestima.

Artritis definición y tratamientos médicos

Definición de artritis

La palabra artritis significa inflamación articular. El tratamiento de cualquier dolencia consiste en hallar la causa y eliminarla.

Desgraciadamente, la difícil y errática naturaleza de la artritis hace que se tienda a tratar sólo los síntomas — con fármacos, para evitar el dolor y la inflamación — .

Hace 50 años, se saludó a la cortisona como a la «droga maravillosa» que «curaba» la artritis. Pero sus destructivos efectos secundarios — huesos reblandecidos y elevación de la presión arterial— la han puesto en entredicho y hoy sólo se utiliza con gran precaución.

Otra «droga maravillosa» de los años ochenta, «Oraflex » ha tenido que ser retirada después de que se relacionó con muchas muertes.

Hay nuevas medicinas pero la enfermedad adopta formas tan diversas que los expertos no pueden afirmar si los  altilbajos  de  los pacientes se deben a los fármacos o a las fluctuaciones de la enfermedad.

Algunas drogas puede producir probIemas sanguíneos y hepáticos, otras debilitan el sistema inmunológico. Sus efectos secundarios suelen superar muchas veces a los resultados beneficiosos.

En sus esfuerzos desesperados por buscar alivio, los pacientes de artritis gastan, sólo en los Estados Unidos, ¡casi 15.000 millones de dólares al año! en remedios mayoritariamente inefectivos. Consultan a neurólogos, cirujanos, ortopédicos, podiatras, quiroprácticos y acupuntores, sin encontrar demasiadas satisfacciones.

La cirugía de reemplazamiento de cartílagos, que elimina los síntomas de la artritis avanzada, ejemplifica los casi milagrosos beneficios conseguidos por la moderna medicina. Pero, al mismo tiempo, los programas de ejercicio y las terapias físicas se han convertido en tratamientos aceptados y efectivos.

Aunque se han obtenido resultados notables con tratamiento de antibióticos, la falta de estudios controlados no permite asegurar los hechos.

Una posibilidad que obsesiona a los científicos es la sospecha de que el sistema inmunológico del cuerpo ataca al hueso y los cartílagos confundiéndoles con «invasores». En ciertos casos, los virus y las bacterias invasores producen proteínas semejantes al tejido articular, confundiendo el sistema inmunológico, que ataca así a los auténticos invasores y al propio tejido articular.

Tipos de artritis

Tipos de artritis

Las dos formas más importantes de esta enfermedad son la artritis reumatoide y la osteoartritis. Hay mecanismos diferentes que parecen estar implicados en las muy diversas formas adoptadas por esta enfermedad.

La artritis reumatoide, que produce daño articular y, con frecuencia, minusvalías, puede estar controlada por el sistema nervioso.

Investigadores de la Universidad de California, en San Francisco, han observado durante mucho tiempo las víctimas de infarto que padecieron después de artritis, y que no tenían síntomas artríticos en la parte del cuerpo afectada por el infarto.

Esto ha abierto el camino para el desarrollo de drogas blanqueadoras del dolor que ayudan a luchar contra el malestar de esta enfermedad.

Artritis reumatoide

La artritis reumatoide está ligada al funcionamiento de las glándulas adrenales, llamadas las «glándulas del stress».

A diferencia de la osteoartritis, que afecta a personas mayores, y a atletas y gentes con determinados trabajos, la artritis reumatoide suele afectar a los jóvenes.

Se caracteriza porque suele aparecer después de una infección o problema de «stress». Se trata de una enfermedad ubicua, que puede saltar de articulación en articulación, causando deformidades graves.

Suele diagnosticarse por un análisis de sangre y va acompañada de fiebre.

Las dos glándulas adrenales, situadas encima de los riñones, están relacionadas con la artritis. Sus  córtices producen las hormonas antiinflamatorias del cuerpo.

Normalmente, estas hormonas trabajan como esteroides artiticiales, que solían ser el tratamiento escogido antes de que los proscribieran por sus efectos secundarios negativos.

Como las glándulas adrenales juegan un papel en muchas funciones corporales, cualquier cosa que ayude a estas glándulas es muy posible que ejerza  un efecto beneficioso sobre la artritis reumatoide.

La nutrición aplicada puede ser el plan más aceptable de ataque, ya que el ejercicio resulta difícil cuando las articulaciones se irritan y se hinchan.

AI hallarse Implicadas las glándulas adrenales en la producción de fluido sinovial, que lubrica las articulaciones, las materias puras de los alimentos que tomamos — vitaminas, minerales y aminoácidos — ayudan a las células vivas a producir el material mucoso lubricante.

Osteoartritis

La osteoartritis, a diferencia de la artritis reumatoide, parece desatarse por el proceso natural de desgaste y, posiblemente, la genética:

  • Mala colocación de huesos.
  • Anormalidades heredadas.
  • Lesiones.
  • Accidentes.
  • Ciertas profesiones.

Los deportes de impacto incrementan las susceptibilidad de los atletas hacia esta enfermedad. Se trata de un problema articular degenerativo, común entre las personas de edad madura.

Las articulaciones que suelen estar más afectadas son las rodillas, caderas, espalda baja y los dedos, las que soportan el peso y tienen un uso excesivo.

La osteoartritis estaba ya presente en el Hombre de Neandertal y en los animales prehistóricos. La artritis degenerativa puede ser tan antigua como la misma Humanidad.

A diferencia de la artritis reumatoide, en que la inflamación produce daño articular y, a menudo, desfiguraciones, la osteoartritis implica desgaste óseo y cartilaginoso, que se traduce en inflamación.

Cuando se utilizan las articulaciones, producen enzimas que digieren las partes usadas del cartílago. La osteoartritis se produce en el momento en que la reparación de los cartílagos se retrasa respecto al proceso de destrucción.

Un obrero de la construcción que esté manejando un martillo durante mucho tiempo, se convierte en un candidato a esta enfermedad. Lo mismo les sucede a los atletas profesionales. Las personas obesas también pueden padecerla debido a la sobrecarga sobre las articulaciones que soportan el peso.

La osteoartritis es un asunto muy conocido entre «powerlifters», halterófilos y culturistas que continuamente están sobreentrenados.

La osteoartritis es la forma más común de artritis. Su origen mecánico le hace fácil el diagnóstico y tratamiento. La herencia juega un papel con factores tales como anormalidades de la articulación, debilidad del cartílago y posibles desequilibrios hormonales.

El tratamiento preferido para la osteoartritis es la aspirina, para luchar contra el dolor y la inflamación, y el fundamental programa de ejercicio que preserva la movilidad de las articulaciones afectadas y fortalece los músculos adyacentes.

¿Que ejercicios hago para la artritis? ¿Cómo alivio los síntomas?

¿Qué ejercicios hago para la artritis?

Cuando el dolor y la inflamación producidas por el desgaste impiden el movimiento, la articulación  tiende a «congelarse». Lo mismo sucede cuando inmovilizamos un miembro con una escayola.

Como el cartílago articular no dispone de abastecimiento de sangre, tiene que depender del intercambio de nutrientes y del proceso de desgaste mediante el uso del fluido sinovial axicular.

Este fluido áctua como abastecedor de sangre, nutriendo el cartílago articular por la acción compresora de los movimientos hacia atrás y hacia adelante.

Cuando se les priva de movilidad, los cartilagos de la articulación se «mueren de hambre»  y se degeneran.  El objetivo aquí es el de mantener las articulaciones en movimiento mediante el uso de ejercicios seleccionados. Ahí es donde entra en juego el gimnasio.

Haz ejercicios de recorrido completo

Los mejores ejercicios mueven las articulaciones en toda la extensión de su recorrido. Complementar cada especialidad deportiva convertido en una práctica común.

Pero la acción de la mayor parte de los deportes no implica siempre un recorrido articular completo y los impactos y golpes recibidos abren el escenario del problema articular. 

Muchas rutinas de danza aeróbica han cambiado sus movimientos para que los grandes impactos se conviertan en de impacto leve debido a que muchos practicantes (instructores incluidos) han sufrido lesiones articulares.

Los ejercicios en el gimnasio se hacen habitualmente a lo largo de un recorrido completo. Esto consigue presionar al fluido alimenticio hacia el interior de la cápsula articular a través de la totalidad de la superficie articular.

Para los atletas esto significa unas articulaciones nás fuertes y sanas.

Evita ejercicios que castiguen las articulaciones

Hay que evitar los ejercicios que «machaquen» las articulaciones (saltos, caídas bruscas, presiones fuertes, etc.).

Si padeces osteoartritis o tienes rodillas hinchadas o doloridas, evita los aeróbicos de impacto y el «running». Los ejercicios preferidos deben ser, en estos casos, entrenamiento con pesas para la parte inferior del cuerpo, remo, paseos, aeróbicos acuáticos y estiramientos.

Ajusta los pesos a tus articulaciones

Los ejercicios en el gimnasio son específicos para las articulaciones, con recorridos completos para la práctica totalidad de la superficie articular del cuerpo humano.

Además, las resistencias utilizadas pueden ajustarse con facilidad si se dispone de un equipo fitness aunque sea mínimo.

Practica un estilo de vida fitness

La osteoartritis es relativamente rara entre los que viven el prudente estilo de vida fitness. Las dos razones principales benéficas son el programa de ejercicio para todo el cuerpo y la nutrición equilibrada y precisa.

El ejercicio diario es básico para el estilo de vida fitness o culturista. Proporciona una nutrición idónea a todas las articulaciones del cuerpo.

Lleva una vida fitness

Lleva una vida fitness

La dieta y el estilo de vida fitness juegan un papel fundamental en la prevención y el tratamiento de la artritis. Con un estilo de vida fitness o culturista, podemos evitar los factores que potencian la artritis.

Evita el estrés

El «estrés» puede llegar a debilitar el sistema inmunológico del cuerpo. El uso excesivo de alcohol disminuye las reservas de magnesio y de vitamina B.

Toma sólo los fármacos que te prescriba tu médico

Los diuréticos y ciertos fármacos utilizados por personas para tratar problemas digestivos arrancan al cuerpo la proteína y los minerales necesarios para la reparación de huesos y cartílagos.

Evita fumar

Los cigarrillos destruyen la vitamina C, que es imprescindible para la síntesis del colágeno, una proteína articular.

LLeva una dieta equilibrada

Una dieta rica en frutas frescas y verduras, cereales integrales y legumbres proporcionará las vitaminas, minerales, enzimas y fibra necesarias para prevenir deficiencias.

Evita alimentos «basura», azúcar, productos de harina blanca, margarina, chocolate y café. Bebe mucho agua.

Puedes encontrar más consejos en nuestra sección de nutrición.

Conclusión

No dependas sólo de la medicación

Si padeces artritis, no puedes depender sólo de la medicación. El ejercicio puede llegar a ser tan importante, o incluso más. Pon a trabajar todos los días cada una de las articulaciones del cuerpo humano. Un programa regular de culturísmo o fitness puede conseguirlo.

Hay que usar el cuerpo o resignarse a perderlo. Si tu artritis ya está avanzada, hay programas especiales para ella. Apúntate a los que existen en hospitales locales o a los que se hacen para la tercera edad.

No existen curas milagrosas. Hay que poner mucho esfuerzo en el propio tratamiento. Pero te sentirás mucho mejor si lo haces.

El fitness te devolverá una vida más plena y disipará ese sentimiento de desesperanza que acompaña a las articulaciones doloridas. Para muchos, puede que sea la mejor medicina existente.

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